15 mar 2013

Crónicas de una Audición



Ayer tuve dos audiciones.

Me levanté a la mañana. .. hice mi practica de yoga, medité imaginándome rodeada de la realidad que quería lograr. Me metí en el bolsillo el arcano de "La Estrella" como aliado y emprendí el viaje.

En la medida que iba llegando me empezaban a invadir las ideas de siempre. . . Qué haces acá, no servis para esto, ... todos esos pensamientos al menos los reconocía y podía pedirles que se retiraran. Con mucha seguridad uno se logra exorcizar a si mismo. Pensé en realizar el acto sagrado de pedirle al ego que se corra para que deje al alma o al espíritu cantar.

Subí al escenario grande. Fue la audición mas digna y prolija que di en mi vida. No cante al 100... pero llegue a un 70... cuando siempre doy un 50.

Terminé de cantar... me dijeron "muy lindo" y me llevaron por un ejecicio de improvisaciones guiadas que pasaban de la risa al llanto. Me sorprendió ver como para eso tenia una libertad absoluta y para cantar un nudo y tensión enormes. Después de pasar por todos esos estados con total fluidez, me felicitaron y me dijeron que iban a mandarme el material por mail para que en la próxima audición preparara un personaje específico.

¡Próxima audición! .... 
¡Sali radiante! Me fui a Kier a buscar más de los libros que me gusta leer estos días y me fui a casa.

Llegó la próxima audición del día. Esta audición estaba plagada de figuras de autoridad para mi... de esas que con profundo amor "no queres defraudar".
Descontrol total. Los pensamientos eran un ejército invensible... respiraba hondo, nada.
Inesperada audición de baile. Dando saltos vestida como muñeca de porcelana, sonrisa va sonrisa viene, le puse el pecho a las balas.

Llega el momento de cantar. La partitura estaba un tono más alto que la pista que me dieron para estudiar. Un tono arriba en "I could have danced all night" es como parir sextillizos. Transpiración fría. Miradas miles. La peor, la mía. Esa que imagino ver cuando en realidad no me estoy viendo.

Cante débil, fria, sin alma. El ego en primera plana, caratulizando el momento. Ese ego triste, solitario. Estoy segura que muchos de los presentes quisieron venir a rescatarme al escenario.

Sali enojada. Enojada conmigo por no dejar que se vea el verdadero arcoiris de mi voz. Enojada con ese ego vagabundo y repetitivo que me quita libertad y expresión. Que siempre esta recordandome que no puedo.

Lo que él no sabe es que hoy por hoy no me interesa "poder". El poder se lo dejo a los "poderosos". Hoy por hoy estoy tratando de SER. Encarnar esa libertad que soy y ese arcoiris que tengo. SER ese espíritu que en forma humana tiene cosas tan lindas para dar. Espero traspasar ese egoísmo.

Espero aprender a donar mi voz.

Ps: Como dijo Miguel Angel... El David ya estaba en ese pedazo de mármol, el solo eliminó lo que sobraba.


Inez

No hay comentarios:

Publicar un comentario